
La comunicación es una parte esencial del desarrollo humano y de la vida social. Hablar, comprender, leer, escribir o incluso tragar correctamente son funciones que muchas veces damos por sentadas, hasta que aparece alguna dificultad. En este contexto, el logopeda es el profesional sanitario especializado en prevenir, evaluar, diagnosticar y tratar los trastornos relacionados con la comunicación, el lenguaje, el habla, la voz y las funciones orofaciales.
La tarea de un logopeda es muy importante para mejorar la calidad de vida de personas de todas las edades, ya que ayudará en las dificultades leves y en las alteraciones más complejas que afectan a la autonomía y la interacción social.
Logopedia definición
La logopedia es la disciplina de la salud que se encarga del estudio y tratamiento de los trastornos de la comunicación humana. Esto incluye el lenguaje oral y escrito, el habla, la voz, la audición y las funciones asociadas como la respiración, la masticación y la deglución.
Tiene por objetivo principal de desarrollar, reeducar o rehabilitar estas funciones cuando se ven alteradas por causas congénitas, neurológicas, evolutivas o adquiridas. El tratamiento logopédico es siempre personalizado y se adapta a las necesidades específicas de cada persona, teniendo en cuenta su edad, entorno y características individuales.
Funciones de un logopeda
Las funciones del logopeda engloban diferentes áreas relacionadas con la voz, el habla y el lenguaje.
Funciones de un logopeda en la voz
El logopeda evalúa y diagnostica trastornos de la voz, pero también implementa terapias para mejorar la calidad y la eficacia vocal. Algunos de los casos de voz más comunes son:
- Disfonía o alteración del tono, intensidad y timbre de la voz.
- Hipofonía o disminución anormal en el volumen o en la intensidad de la voz por motivos neurógenos, es decir, originados por el sistema nervioso.
- Feminización o masculinización de la voz en pacientes transgénero.
Funciones de un logopeda en el habla
Realiza evaluaciones exhaustivas para identificar trastornos del habla relacionados con la articulación, la fluidez o la pronunciación, entre otros. La dislalia y la disartria son las dificultades en el habla más comunes:
- Trastornos de los sonidos del habla. Esto puede manifestarse como la omisión, sustitución, distorsión o adición de sonidos en las palabras.
- Disfemia, que hace referencia a la alteración de la fluidez y ritmo en el habla, presentando diferentes disfluencias como repeticiones o prolongaciones, así como bloqueos.
- Disartria, que hace referencia a la debilidad, falta de coordinación o disfunción de los músculos que controlan la producción del habla, debido a problemas neurológicos.
Funciones de un logopeda en el lenguaje
El trabajo del terapeuta también se ocupa de las alteraciones en la habilidad para expresarse de forma oral, escrita y gestual. Concretamente, trabaja trastornos del desarrollo del lenguaje, retrasos en el habla o dificultades de comprensión:
- Trastorno del Desarrollo del Lenguaje (TDL), que se caracteriza por existir dificultades persistentes en el desarrollo del lenguaje, como retrasos en la adquisición del habla, la comprensión del lenguaje y/o la expresión verbal, sin que haya una causa aparente.
- Dislexia, un trastorno específico del aprendizaje que muestra un deterioro de la capacidad de reconocer palabras y distorsiones en la lectura. Entre los componentes más importantes a intervenir se encuentra la conciencia fonológica, parte del lenguaje oral.
Entre las funciones del logopeda se encuentra también el tratamiento de las alteraciones en las funciones orales no verbales como los problemas a la hora de tragar alimentos, líquidos o saliva de manera segura y eficiente (disfagia).
La labor del logopeda es relevante porque interviene en la prevención, evaluación y diagnóstico de estos problemas. Una vez realizadas estas funciones, el especialista diseñará y elegirá el tipo de tratamiento adecuado para solventar los trastornos abordados e implementar así técnicas como la rehabilitación logopédica.
Las funciones de un logopeda van mucho más allá de “enseñar a hablar bien”. Entre sus principales tareas se encuentran la evaluación y el diagnóstico de los trastornos del lenguaje y la comunicación, así como el diseño y aplicación de programas de intervención.
El logopeda trabaja la pronunciación de los sonidos, la fluidez verbal, la comprensión y expresión del lenguaje, el uso adecuado de la voz y la correcta deglución. Además, asesora a familias y cuidadores, colabora con otros profesionales de la salud y la educación, y realiza labores de prevención para detectar dificultades de forma temprana.
¿A qué personas trata un logopeda?
Este profesional trata una amplia variedad de personas, que deben presentar dificultades a nivel comunicativo. Como por ejemplo:
- Niños con retrasos del habla o del lenguaje, trastornos del desarrollo del lenguaje, tartamudez, dificultades de lectura y escritura, alteraciones del espectro autista u otras condiciones que afectan la comunicación y el lenguaje. Es decir, problemas que forman parte del ámbito de actuación del logopeda infantil.
- Adultos que han sufrido lesiones cerebrales, como accidentes cerebrovasculares, traumatismos craneoencefálicos o enfermedades neurodegenerativas, que pueden causar dificultades en el habla, el lenguaje, la voz o la deglución; así como adultos con enfermedades neurodegenerativas que alteren su comunicación, tales como Parkinson, Alzheimer o Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA).
- Pacientes con problemas auditivos, mayoritariamente pertenecientes a la tercera edad, que requieren rehabilitación del habla y el lenguaje, así como estrategias de comunicación alternativas o aumentativas.
- Personas de cualquier edad con trastornos de la voz, entre otras afecciones en la calidad y la eficacia vocal.
En definitiva, el ámbito de actuación del logopeda abarca varias áreas, desde la atención temprana en logopedia hasta la atención a personas mayores. Es decir, las personas que trata este experto pueden ser menores, adolescentes, adultos o, incluso, adultos mayores que han perdido alguna habilidad comunicativa debido a problemas de audición o porque han sufrido un accidente, entre otras causas. Por supuesto, su ámbito de trabajo es el determinante último de cuestiones tan dispares como sus funciones o sueldo.




